ES NUESTRO MOMENTO….

Este fin de semana paseando en bici con la familia nos hemos cruzado con el huerto comunitario que un grupo de vecinos del barrio de Montecarmelo esta empezando a poner en marcha, en un solar abandonado…….(sigue)donde se iba a construir. Lo normal en estos casos hubiera sido haber pasado de largo, puesto que se supone ya suficiente el haber tenido la sensación placentera de haber visto algo bonito….y que el domingo esta para otras cosas.

No obstante he sentido que debía de quedarme y me he visto impulsado a entrar al huerto y echar una mano mientras mis peques se montaban un partido de futbol con otros chavales que allí había. Al final he de reconocer que me he sentido bastante útil…hasta creativo en el manejo de la azada y el rastrillo y la sensación final ha sido mucho más gratificante que si hubiera seguido con nuestra excursión. Sensación que no tiene nada que ver con la del pasado miércoles cuando estuve en la inauguración de la nueva sede del Colegio de Arquitectos en Madrid. Me encontré con muchos compañeros, compartiento en ese acto nuestras experiencias laborales y teniendo que reconocer que el panorama no puede ser mas desolador para la profesión.

No voy a hacer aquí un discurso sobre la imperiosa necesidad de reinventarse. Simplemente quiero transmitir una nueva percepción, algo personal que he vuelto a revivir esta mañana en el huerto genial de Montecarmelo, pero que hablando con algunas personas constato que no es un hecho aislado. Hablo de un sentimiento de responsabilidad y cierto protagonismo frente a una nueva situación, tiempo diría yo, que a cambio de un gran esfuerzo y no poco talento, nos va a permitir alcanzar el realizarnos como profesionales y personas. La dificultad estriba en que uno nota que las reglas del juego para las que nos preparamos ya no son las mismas y que cuesta trabajo el encontrar las nuevas….no hay que flaquear, creo que nadie nunca nos dijo que esto iba a ser fácil y estoy en la certeza de que en la dificultad esta la oportunidad. No me quiero extender más, solo me resta desear mucho ánimo y suerte a todos los que pensamos que venimos a este mundo a aportar algo bueno y que este es nuestro momento, el momento de hacerlo.

P.D. La casita de lego que os muestro es obra de Miguel, Ángel y su papa.

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