TESTIMONIOS

Os disponemos aquí varios ejemplos de aplicación del concepto de las casas modulares.

  • Francisco vive con sus padres, estudia, tiene 26 años. Sus padres tienen un jardín grande en el chalet donde viven, pero el chalet es pequeño, y no tiene intimidad. Si viene su novia, es un lío, tienen casi que irse de casa, y no tienen donde ir. Al final, Francisco y sus padres decidieron comprar una microcasa y la instalaron al fondo del jardín. Es un modelo un poco diferente, que tiene arriba una habitación con una altura más baja que un piso normal por supuesto, pero bastante cómoda. Supongo que el arquitecto podría adaptar su modelo para que haya este tipo de habitación arriba. Abajo Francisco estudia, tiene su ordenador, una cocinita, baño y ducha, y un sofá cama (aunque el duerme arriba, a veces se quedan amigos a dormir). Y cuando viene su novia, están tranquilos en su casita !.
  • Elena vive en un piso en pleno Madrid, ya no es estudiante pero no tiene medios para ir a vivir fuera de la casa de sus padres por ahora.  El piso es pequeño, como 70 m2, pero tienen una terraza grande que rodea en parte la casa, y está en gran medida inutilizada. Era posible poner este tipo de microcasa, y así pudieron darle un espacio suyo, que en el piso no era posible.
  • Eva y su marido ya están jubilados, pero la madre de Eva tiene 86 años, ya no puede seguir viviendo sola en su piso en Madrid, y rechaza contundentemente ir a una residencia de mayores. Es verdad que a esta edad es muy difícil hacer un cambio así como ir a una residencia. Eva (y sobre todo su marido !) no quiere tener a su madre en casa todo el tiempo, porque se vuelven locos. Al final, como la casa donde viven tiene un patio grande, al cual además se puede acceder por el lateral con cierta independencia, compraron una microcasa de unos 15-17 m2 que permitió que la madre de Eva tenga su independencia, la pareja también, pero a la vez le pueden aportar seguridad y apoyo puntual, además de verse a menudo. La microcasa tiene televisión, una cocina pequeña pero muy funcional, un sofa-cama que se despliega eléctricamente y es bastante cómoda.  Todo el mundo parece contento con la solución.
  • Pablo tiene un muy buen bajo en un pueblecito en Madrid, con un jardín enorme, pero en cambio las habitaciones son pequeñas, salvo la principal, y además el trabaja en casa, con consultas, con lo cual no quiere que los niños hagan ruido y jueguen durante el día en casa durante la semana. Al final, encontraron la solución de una microcasa de unos 12 m2 en una esquina del jardín. Los 3 niños tienen allí juegos, sobre todo juegos de exterior, en un armario, dos ordenadores, lo han decorado a su gusto, e incluso a veces invitan a amigos y se quedan a dormir allí. Al final los niños están más en la microcasa que en el piso, y Pablo pudo evitar con esta solución tener que alquilar un despacho exterior, y en un año han amortizado de sobra la microcasa.
  • Javier y Susana alquilan una casa con un gran jardín bastante lejos de la ciudad. Como están un poco aislados, pero en un súper entorno, les gusta invitar a amigos para el finde. En cambio, al quedarse los amigos a dormir en la casa, no muy grande, generalmente desde el viernes por la noche al domingo, se quedaban sin intimidad, tanto ellos como los amigos. Al final, compraron una microcasa, que decoraron y equiparon como un nidito de amor, y la colocaron en el sitio más agradable y aislado del jardín, con flores alrededor, y una pequeña fuente artificial, piedras blancas, etc. La casita tiene tanto éxito que tiene que poner freno sino tienen amigos todo el año. Y cuando no hay amigos, ellos mismos utilizan la microcasa el fin de semana. Si dejan de alquilar y se van a otro sitio, desmontarán y montarán en otro sitio la microcasa.
Arquitecto bioclimatico, diseño y construyo casas con un 70% de ahorro energético y más económicas que una casa convencional.

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